Romancero, con 7 canciones ya conocidas de la maqueta y 5 nuevas, es uno de los discos más esperados de los últimos años y no es exagerado decir que va a ser uno de los más importantes de los próximos. Ana ha buscado la producción de David Rodríguez (BEEF), pensando en destilar la portentosa creatividad de La estrella de David (el proyecto en solitario de David) con sonidos limpios ajustados al entorno amable de sus melodías. El disco tiene por tanto dos lecturas, por un lado están las preciosas melodías de Ana, autosuficientes, con sus formidables letras, sinceras declaraciones y maduras reflexiones que reflejan de modo siempre interesante y emocionante el pesar del desamor, la frustración, el miedo, la incertidumbre y la euforia del amor. Por otro lado, también se disfruta de un soberbio trabajo de David en la producción y de sus personales arreglos, tan peculiares y estrambóticos como de costumbre. Combinaciones de elementos chocantes que sólo él es capaz de imaginar, que se hacen diferentes pero que después de escuchadas cobran mucho sentido. Es una visión de artista privilegiado que acaba dándole más belleza a las canciones con un acierto sorprendente y sin restar protagonismo a lo verdaderamente importante, que es la voz de Ana y sus letras. Romancero se acerca a la altura de 69 Love Songs porque comparte el acierto al combinar el sentimiento poético y la individualidad artística. Son canciones vestidas de un modo sutilmente estrafalario y original sin que pierdan su capacidad sentimental que mantienen de manera inteligente, sincera y conmovedora. Canciones que se clavan en el corazón y se hacen un hueco en la cabeza con melodías aparentemente simples, aunque las armonías no sean nada obvias y aún menos los arreglos. Se trata de una obra de arte en su estado más puro, capaz de comunicar a través de su belleza las emociones más conmovedoras. Sin duda, Romancero es un disco que marcará un hito. Escúchala en www.myspace.com/labienquerida