Este espectáculo unipersonal está diseñado como un encuentro completamente interactivo. Durante una hora a través de canciones, cuentos, juegos y adivinanzas, la artista y el público construyen un espacio lleno de alegría, música y color. Las canciones son el hijo conductos de la jornada que transcurre en un ir y venir desde una canción a un cuento que se transforma en adivinanza y en juego y así sucesivamente siendo necesaria la permanente participación de los niños, niñas y el público asistente que son los verdaderos protagonistas: cantando, adivinando, jugando, completando historias...